jueves, 1 de marzo de 2012

Repugnancia por la profesión bibliotecaria

¿Saben quién sintió eso? Uno de los bibliotecólogos más importantes de la historia: Jesse Shera (1903 – 1982). Por supuesto que no lo dijo cuando era bibliotecario; lo dijo cuando no lo era, así que no se preocupen, no saquen las piedras. Para los que no saben quién fue Shera, fue un bibliotecario norteamericano de Oxford (Ohio), que aportó mucho en una ética basada en el usuario y no en la biblioteca como un fin en sí misma. Durante su juventud padeció una crisis vocacional que lo llevó por los terrenos de la Química, la Sociología y la Literatura, desdeñoso siempre de la profesión bibliotecaria dado que tenía <<la impresión de que los bibliotecarios generalmente sabían muy poco sobre los interiores de los libros>>. Sin embargo, en plena Gran Depresión (1929), angustiado por encontrar algún empleo, se vio en la necesidad de trabajar como auxiliar de biblioteca de Ned King, el primer bibliotecólogo en Miami. Con él aprendió en el mismo campo laboral las técnicas y principios que debió aprender en la universidad. Más tarde, empapado en su quehacer, fue recomendado para trabajar con Warren S. Thompson con quien complementó sus conocimientos científicos y humanistas con la bibliotecología en la Fundación Scripps para la Investigación de la Población de Miami. Lo paradójico es que luego se haría profesor bibliotecario y un gran investigador, y todo eso, sin antes haber pisado la Escuela de Bibliotecarios como un estudiante, como quien dice, entró por la <<puerta falsa>>. ¿Una casualidad de la vida?
Lo bueno es que Shera encontró la paz intelectual, removió algunos paradigmas y criticó la educación bibliotecaria de su tiempo(1), algo así como Luis Milanesi en Brasil décadas después.
La lectura sobre la vida de Jesse Shera es interesante, sobre todo si va dirigida a los cachimbos de nuestra carrera profesional, demás está decir las razones. En este caso se puede revisar el artículo de Félix Sagredo y Pilar Arnáu, Aproximación a Jesse Shera (1903 – 1982) y la Biblioteconomía. Ahí los dejo.

César Chumbiauca

(1). Aunque Shera no fue un estudiante fue consciente de que la preparación académica es el camino correcto.
Sagredo,F., Arnáu, P. (1994). Aproximación a Jesse Shera (1903 – 1982) y la Biblioteconomía. Documentación de las Ciencias de la Información. 17. 231-240.

2 comentarios:

Ruben Urbizagastegui dijo...

Hummmm se olvidaron decir que Shera tambien fue un buen funcionalista. Que su vision de la BCI vino desde el positivismo. Que nunca leyo a Gramsci y menos a Mao-Tse-Tung.

Hacer un positivismo funcionalista de la bibliotecologia es facil. Y a eso lo llamamos "pensadores" de la BCI?

Se venden barato.

César Chumbiauca dijo...

De un tiempo a este parte he pensado que ya se debe acabar con el romanticismo, con la proclamación del "amor a la Bibliotecología", a la carrera. En realidad se trata de criticarla, de hacerla problemática, de incidir en sus imperfecciones. Una de las profesora en la universidad nos advirtió que los trapitos sucios siempre se deben quedar en casa. Así qué crítica hay. Qué daño nos hizo.

Qué bueno verle la otra cara a Shera.

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