martes, 20 de febrero de 2018

Excesos del usuario como cliente

(Imagen: http://radicalconcepts.com)

Martha, referencista en la biblioteca de una universidad privada, atiende a un estudiante que desea conocer un dato económico intrincado. El usuario le deja la tarea para que ella lo “ayude”; le pide que lo resuelva en un tiempo breve. Martha nota que el tema es demasiado difícil, hasta se diría que no existe información al respecto, solo aproximaciones. Comienza a sudar la gota gorda. Mientras ella busca diligentemente, suena de pronto el celular del estudiante. Responde: “¿Aló?... Sí, loco, más tarde nos vemos, ya te dije… ¡Claro, no me pierdo ese partido por nada del mundo…!”

Es indignante, pero es una realidad entre los bibliotecarios. Somos servidores, no sirvientes. Es necesario reconocer que orientar es diferente a entregar la información lista y depurada, como servida en la “boquita”. Proporcionar una referencia no es dar siempre la respuesta; es ayudar a encontrar las fuentes para que quien hace la consulta las explote por su cuenta, pues de eso se trata el proceso de investigar. No nos toca como bibliotecarios resolver tareas ajenas. Nos compete formar habilidades informacionales.

A mi parecer, hay algo malo en eso de considerar siempre como “clientes” a los lectores e investigadores. Nuestra hermosa disciplina humanista abusa ahora de las técnicas empresariales. Tampoco está todo mal. El mercado laboral de los bibliotecólogos ya no está solo en las bibliotecas. En la sociedad de la información no podemos ser tan tradicionales. Lo malo es que actuamos como si tuviéramos que vender la información. Dejamos de ser facilitadores y nos convertimos en promotores del facilismo.

Este problema también se observa en el área de tecnologías de la información. Los informáticos se las tienen que ver con herramientas de descubrimiento que con una sola búsqueda permiten encontrar toda la información posible sobre un tema. Fue una buena idea hasta que se desvirtuó. Cuando esta herramienta falla, algunas bibliotecas repiten los registros de artículos en línea en sus catálogos cuando es más sencillo enseñar a usar las bases de datos correspondientes.

Ya están apareciendo investigaciones del síndrome de burnout (desgaste profesional) en bibliotecarios. Es muy complicado cuando hay que atender diariamente a personas que creen que siempre tienen la razón. El usuario, al menos en una biblioteca, no es nuestro jefe, es alguien con necesidades informacionales y la nuestra es una carrera de servicio. Si seguimos viéndolo como cliente caemos en un error, porque un cliente es alguien que nos genera ganancias en tanto consuma lo que se le vende. Pero los bibliotecarios no vendemos cosas. Damos un servicio que contribuye a la formación espiritual o profesional de las personas. Es necesario dejar que el usuario tenga las cosas un poco complejas, que investigue, o de otro modo que sencillamente disfrute como lector, que al fin de cuentas es un acto de placer, que se duerma en la sala de lectura si quiere (pero que no ronque), que al final no se puede estar más lúcido que después de una buena siesta.

Por eso, humildemente, no estoy de acuerdo con que los usuarios sean vistos estrictamente como clientes. No me gusta una bibliotecología corporativa -al menos no en una biblioteca-; es mejor una bibliotecología humanista. Nosotros, los bibliotecarios, decidimos si nos “adaptamos” a las nuevas épocas o aportamos en el “llamado a la calma”. Esta sociedad del siglo XXI no para de correr, todo lo quiere al instante. ¿Seremos cómplices del facilismo?


César Antonio Chumbiauca 

lunes, 29 de enero de 2018

El Papa Francisco: libros, literatura y bibliotecas

(Bergoglio en sus épocas de maestro)

A diferencia de algunas sectas ortodoxas, la Biblia no es lo único que se lee en la Iglesia Católica. Las sagradas escrituras se apoyan en fundamentos teológicos que resultan de una profunda erudición. Además, desde el Renacimiento y con el fin de evangelizar a los pueblos, la Iglesia ha promovido siempre una educación sobre la base de las humanidades. Si esto no fuera así, entonces el Vaticano no tendría una de las bibliotecas más importantes del mundo ni existieran respetables universidades católicas. A esto hay que añadir que si un sacerdote siempre es un hombre de letras, ¡cuánto más ha de serlo el Sumo Pontífice!

De joven, Jorge Mario Bergoglio, más conocido como el Papa Francisco, obtuvo una licenciatura en Filosofía y otra en Teología. Entre 1964 y 1966 enseñó literatura y psicología en colegios de Santa Fe y Buenos Aires. Fue también profesor de noviciado y ha plasmado sus ideas e inquietudes cristianas en más de una quincena de libros. Es así que podemos reconocer que el actual Papa tiene una enorme predilección por la lectura. Incluso, en una búsqueda simple en Google, encontraremos listas de obras literarias que son sus recomendaciones, no solamente religiosas, sino hasta de novelas seculares como El señor de los anillos de J.R.R. Tolkien. 

También es sabido que en los setenta salvó la biblioteca de una de sus amigas más apreciadas. Aquella mujer llamada Esther Balestrino de Careaga, paraguaya, fue perseguida política por sus ideas comunistas y más tarde torturada y asesinada en la Argentina. Ella le confió a Jorge Mario su colección de libros antes de que fuesen destruidos por sus inquisidores. Varios años después, cuando Jorge Mario Bergoglio visitó Paraguay, convertido esta vez en Papa, recordó su amistad con Esther por encima de las diferencias de ideas y la admiración que sentía por ella. Al respecto de las diferencias de pensamiento, este hombre de la fe también tuvo una amistad breve -digamos un acercamiento- con Jorge Luis Borges, el escritor argentino. Borges no era católico y propugnaba más bien el agnosticismo.

Hay otro gesto curioso del Papa. Cuando mandatarios de todo el mundo lo visitan en Roma, él los recibe en la Biblioteca del Vaticano. Obviamente, uno de los regalos que le llevan con mayor frecuencia son libros. De esta manera Donald Trump le ha obsequiado libros sobre Martin Luther King; Rajoy, de España, un facsímil del libro De aetatibus mundi imagenes, que data de 1500; y Evo Morales libros sobre las cualidades medicinales de la coca; en su visita Pedro Pablo Kuczynski prefirió no ofrecer más lecturas y más bien le llevó un bastón incaico, un cuadro de la virgen Desatanudos y una camiseta de la selección peruana.

Y a propósito de su reciente visita al Perú, la Municipalidad de Lima le editó el Libro de Historias y Dibujos para el Papa Francisco, básicamente compuesto por los cuentos de un grupo de niños, jóvenes y adultos inspirados en la vida del Santo Padre.

Ahí tenemos entonces al Papa Francisco. Un Pontífice que tiene una gran predilección por los libros y que ha formado, junto a su vocación religiosa, un carácter intelectual que le permite reconocer los problemas de la realidad social y adentrarse en la mente inquieta de los hombres. A de ser una delicia hablar al menos una hora con el Papa, aunque uno no sea creyente.


César Antonio Chumbiauca

lunes, 11 de diciembre de 2017

Subgerencias de educación, turismo, cultura y… ¿deporte?



En el post de noviembre tratamos sobre la cultura y su relación con la educación y el turismo. Semanas después recordé que la estructura orgánica de los municipios suele integrar estas tres áreas en una subgerencia. Y eso me pareció bueno. Hasta que recordé que hay una cuarta área que no encaja, pero que en varias municipalidades aparece agrupada como subgerencia de educación, cultura, turismo y… deporte. ¿No debería el fútbol, el vóley, la natación y otra disciplina deportiva conformar más bien otra subgerencia? ¿Qué pasaría si el funcionario encargado del área de cultura fuese más bien un pelotero?

No quiero decir que el deporte y la cultura sean asuntos separados. De hecho, antes de escribir esta nota rondaba en mi cabeza un artículo más a tono con la alegría mundialista, un artículo sobre deportistas letrados, como Muhammad Ali. Será para la próxima. Además, los deportes son importantes en la educación y para la promoción de una vida saludable. Pero volviendo al tema, darle su lugar a los deportes y a la cultura por separado hace más eficaz la gestión en estos rubros; no obstante, una revisión sencilla de los organigramas de los 43 municipios de la provincia de Lima muestra que no hay una división ideal de estas áreas en la mayoría de los distritos.

Los organigramas distribuyen las funciones municipales en gerencias, así la cultura puede ubicarse en una de estas:
  • Gerencia de cultura
  • Gerencia de cultura y turismo
  • Gerencia de desarrollo e inclusión social o Gerencia de desarrollo humano y social
  • Gerencia de educación, cultura y turismo
  • Gerencia de participación ciudadana
  • Gerencia de promoción económica y social
  • Gerencia de servicios públicos
Como se ve, no hay una forma estandarizada. Seguramente se deba a las limitaciones que tiene cada municipio, pero desde ya podemos ver la importancia que se le da a la cultura. Por cierto, la única que tiene una gerencia de cultura exclusiva es la Municipalidad Metropolitana de Lima, la misma que incluye una Subgerencia de Patrimonio Cultural, Artes Visuales, Museos y Bibliotecas. Ya quisiéramos que todas las alcaldías tuvieran una oficina así. Pero la realidad es otra. No obstante, solo los municipios de Miraflores y San Isidro cuentan con una gerencia de turismo y cultura.

A nivel de subgerencia, las que no confunden al fútbol con el ballet, es decir, las que tienen subgerencias de educación, cultura y turismo (a veces solo “educación y cultura” o “turismo y cultura”) son:

·         Barranco
·         Comas
·         Jesús María
·         Los Olivos
·         Lurigancho (Chosica)
·         Magdalena del Mar
·         Puente Piedra
·         San Borja
·         San Miguel
·         Santa Anita

Luego vienen distritos como los del cono sur (San Juan de Miraflores, Villa María del Triunfo, Villa El Salvador…), los distritos playeros (Pucusana, Punta Hermosa, Punta Negra…), los del cono norte (San Martín de Porres, Los Olivos…) y algunos céntricos (Ate, Lince, San Juan de Lurigancho…) en donde, como se dijo, combinan la pelota con las bibliotecas. Esto no quiere decir que no hay gestión cultural. Si se tiene suerte y el funcionario es una persona integral, es decir letrada, deportista y con un buen conocimiento de la administración, pues llegará a gestionar sin muchos problemas ambos rubros. Ahora, si es un panzón chelero con un vocabulario pobre, lo más probable es que sea un corrupto que está en el municipio para ver de qué saca provecho.

En fin, sea cualquiera el lugar en donde esté ubicada la cultura, quizás se deba a un asunto de gestión y presupuesto municipal. Estratégico sería que tenga su propio lugar. Por nuestra parte, debemos ser buenos contribuyentes y los municipios menos corruptos (no como el municipio de Villa María del Triunfo que cayó en el destape de coimas y extorsión a los ciudadanos). Con un poco de orden y más integración con los organismos del Ministerio de Cultura y el apoyo a los movimientos y colectivos independientes, tendremos más o mejores museos, bibliotecas, centros culturales y espacios abiertos en beneficio de todos.


César Antonio Chumbiauca


MUNICIPALIDAD GERENCIA SUBGERENCIA CULTURA SUBGERENCIA MIXTA
ANCÓN GERENCIA DE DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, DEPORTE Y TURISMO
ATE GERENCIA DE DESARROLLO SOCIAL Y CULTURAL SUBGERENCIA DE DESARROLLO HUMANO
BARRANCO GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO Y SOCIAL SUBGERENCIA DE TURISMO, EDUCACIÓN Y CULTURA
BREÑA GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO SUBGERENCIA DE JUVENTUD, EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE
CARABAYLLO GERENCIA DE LA MUJER Y DESARROLLO HUMANO SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA, JUVENTUD Y DEPORTES
CHACLACAYO GERENCIA DE PARTICIPACIÓN VECINAL Y DESARROLLO SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE
CHORRILLOS GERENCIA DE DESARROLLO SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, TURISMO, RECREACIÓN, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS
CIENEGUILLA GERENCIA DE DESARROLLO SOCIAL ACTUALIZANDO ORGANIGRAMA
COMAS GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN Y CULTURA
EL AGUSTINO GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE
INDEPENDENCIA GERENCIA DE DESARROLLO SOCIAL SUBGERENCIA DE LA MUJER, SERVICIO SOCIAL, DEMUNA, CIAM, EDUCACIÓN Y CULTURA
JESÚS MARÍA GERENCIA DE DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y TURISMO
LA MOLINA GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO SUBGERENCIA DE CULTURA, DEPORTE Y TURISMO
LA VICTORIA GERENCIA DE DESARROLLO SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTES
LIMA METROPOLITANA GERENCIA DE CULTURA SUBGERENCIA DE PATRIMONIO CULTURAL, ARTES VISUALES, MUSEOS Y BIBLIOTECAS
LINCE GERENCIA DE DESARROLLO SOCIAL SUBGERENCIA DE DESARROLLO HUMANO
LOS OLIVOS GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO JEFATURA DE EDUCACIÓN Y CULTURA
LURIGANCHO GERENCIA DE JUVENTUD, EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTES SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN Y CULTURA
LURIN GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO Y PROGRAMAS SOCIALES SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE
MAGDALENA DEL MAR GERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA, DEPORTE Y DEFENSA MUNICIPAL DEL NIÑO Y EL ADOLESCENTE SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y ESPECTÁCULOS
MIRAFLORES GERENCIA DE CULTURA Y TURISMO
PACHACAMAC GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO Y PROMOCIÓN SOCIAL SUBGERENCIA DE JUVENTUD, EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTES
PUCUSANA GERENCIA DE DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA, RECREACIÓN Y DEPORTES
PUEBLO LIBRE GERENCIA DE JUVENTUD Y DEPORTES, EDUCACIÓN Y CULTURA Y TURISMO
PUENTE PIEDRA GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN Y CULTURA
PUNTA HERMOSA GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO Y SOCIAL PROGRAMA DE EDUCACIÓN, SALUD, CULTURA Y DEPORTES
PUNTA NEGRA GERENCIA DE SERVICIOS A LA COMUNIDAD Y SOCIALES SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA, RECREACIÓN Y DEPORTES
RIMAC GERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y TURISMO
SAN BARTOLO GERENCIA DE DESARROLLO SOCIAL Y LA MUJER OFICINA DE CULTURA, ADULTO MAYOR, SALUD Y SISFOH
SAN BORJA GERENCIA DE PARTICIPACIÓN VECINAL UNIDAD DE EDUCACIÓN, CULTURA Y TURISMO
SAN ISIDRO GERENCIA DE CULTURA Y TURISMO
SAN JUAN DE LURIGANCHO GERENCIA DE DESARRROLLO HUMANO Y SOCIAL  SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA, DEPORTE Y JUVENTUDES
SAN JUAN DE MIRAFLORES GERENCIA DE DESARROLLO E INCLUSIÓN SOCIAL SUBGERENCIA DE JUVENTUDES, EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE.
SAN LUIS GERENCIA DE PROMOCIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE
SAN MARTÍN DE PORRES GERENCIA DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE
SAN MIGUEL GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN Y CULTURA
SANTA ANITA GERENCIA DE SERVICIOS PÚBLICOS Y DESARROLLO SOCIAL CENTRO CULTURAL DE ARTE Y CONOCIMIENTOS INNOVADORES
SANTA MARÍA DEL MAR GERENCIA DE SERVICIOS PÚBLICOS SUBGERENCIA DE SERVICOS SOCIALES
SANTA ROSA GERENCIA DE DESARROLLO E INCLUSIÓN SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA, DEPORTE Y PARTICIPACIÓN VECINAL
SURCO GERENCIA DE DESARROLLO SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA, TURISMO Y DEPORTES.
SURQUILLO GERENCIA DE DESARROLLO SOCIAL Y DE JUVENTUDES SUBGERENCIA DE JUVENTUDES, EDUCACIÓN Y DEPORTES
VILLA EL SALVADOR GERENCIA DE DESARROLLO E INCLUSIÓN SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA, DEPORTE Y JUVENTUD.
VILLA MARÍA DEL TRIUNFO GERENCIA DE DESARROLLO E INCLUSIÓN SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA, DEPORTE Y JUVENTUD.

martes, 21 de noviembre de 2017

La cultura, la educación y el turismo

(Imagen: www.cultura.gob.pe)
Quizás no lo recuerden, pero hace unos meses se estuvo discutiendo sobre el incremento al 1% del Presupuesto del Sector Público 2018 destinado a cultura. Hubo todo un debate sobre si debíamos considerar la cultura como un lujo o una necesidad para formar una sociedad más humana.  Aldo Mariátegui, detractor mediático, dijo: “Si fuéramos un país (...) consciente de su pobreza, cerraríamos Cultura (creación huachafa de García II) y esos US$900 millones anuales los dedicaríamos a aumentar el sueldo de maestros”. ¿En serio tiene razón ese señor? Lo que no sabe es que la cultura es un aliado fundamental para otros sectores como la educación y el turismo.

No es un problema solo en el Perú. En otros países de Latinoamérica este sector no recibe más del 1%. Incluso en Argentina se está discutiendo bastante el asunto de su presupuesto y lo que será designado para el fomento de las artes. Ante estas idas y venidas, la cultura cada vez más se está autofinanciando como puede, principalmente reuniéndose en grupos independientes concentrados en el sector local, defendiendo el acceso justo y tomando los espacios públicos. Si uno se pone a ver un poquito más, se dará cuenta que existen muchísimos movimientos independientes que están forjando cultura y para eso buscan bastante la colaboración de las instituciones públicas y el mecenazgo de las empresas privadas. No obstante, ante la falta de recursos económicos, la cultura también se puede apoyar en otros sectores con mayor presupuesto estatal como educación y turismo.

La educación, cuyo fin es formar buenos ciudadanos, necesita inocular valores, ciencias, deportes y cultura en la población. Qué son las humanidades sino conocimiento, tradiciones, costumbres, arte, en síntesis, cultura. La formación de la identidad nacional, el respeto a todas las sangres, el orgullo por nuestras costumbres y nuestros antepasados, es cultura y es educación. Por otra parte, el turismo tiene una rama orientada a la valoración del patrimonio cultural y espacios públicos. Qué visita uno cuando se va a Egipto, a Grecia o a Machu Picchu. No va a ver solo ruinas, va a conectarse con la historia, con la cultura milenaria, con el pasado de los pueblos. Eso también es cultura. Cuando visitamos una ciudad, ¿acaso no preguntamos por los museos y las bibliotecas también?

En ese sentido, se justifica una mayor promoción cultural. La gestión de la cultura es un mundo amplio y el ministerio pertinente, con su 1% (si se llega a aprobar), quizás siga sin darse abasto. Pero el trabajo debe seguir adelante, porque con espacios culturales las familias acceden a lugares de esparcimiento, mejora la convivencia entre los ciudadanos, los jóvenes encuentran alternativas que los alejan del pandillaje y la drogadicción ya que existen museos, bibliotecas, teatros y centros para la creación, ejercicio y difusión de actividades artísticas, etcétera. Por otra parte, los municipios generan ingresos porque una ciudad culta se hace atractiva turísticamente. En conclusión, además de ayudarse con un incremento en el presupuesto, el sector cultura se complementa con la educación y el turismo, lo cual no es huachafo, como acusa Aldo Mariátegui. Más huachafo es no tener cultura.


César Antonio Chumbiauca

Lo más leído